|
VISTO el Expediente N° 1-2002-8941/04-3 del Registro del Ministerio de
Salud, y
CONSIDERANDO:
Que las políticas de Salud tienen por objetivo primero y prioritario
asegurar el acceso de todos los habitantes de la Nación a los Servicios de
Salud, entendiendo por tales al conjunto de los recursos y acciones de
carácter promocional, preventivo, asistencial y de rehabilitación, sean
estos de carácter público estatal, no estatal o privados; con fuerte
énfasis en el primer nivel de atención.
Que en el marco de las políticas del MINISTERIO DE SALUD se desarrolla el
PROGRAMA NACIONAL
DE GARANTÍA DE CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA, en el cual se agrupan un
conjunto de acciones destinadas a asegurar la calidad de las prestaciones
en dichos servicios.
Que entre dichas acciones se
encuentran la elaboración de guías de diagnóstico, tratamiento y
procedimiento de patologías, normas de organización y funcionamiento de
los Servicios de Salud.
Que las citadas normativas y documentos se elaboran con
la participación de Entidades Académicas, Universitarias y
Científicas
de profesionales asegurando de esa forma la participación de las áreas
involucradas en el Sector Salud.
Que dentro de los
procesos que se desarrollan en un servicio de salud existen procesos
administrativos, económico - financieros, organizativos y asistenciales.
Que de todos ellos los
procesos asistenciales son los que fundamentan por sí mismos la existencia
de los Servicios de Salud.
Que en los últimos
años el acceso mayor a la información científica, la necesidad de
determinar adecuadamente la efectividad de los procesos asistenciales y su
vinculación con los costos han determinado que los instrumentos vinculados
a la calidad asistencial cobren una relevancia superlativa.
Que las denominadas
guías de práctica clínica, protocolos, esquemas, criterios,
recomendaciones, etc. son instrumentos de la calidad asistencial que son
utilizados frecuentemente sin tener en claro sus diferencias.
Que existen
abundantes antecedentes para poder precisar las diferencias entre cada uno
de éstos instrumentos y por lo tanto su implicancia, asi como la forma de
construirlos.
Que la DIRECCIÓN DE
CALIDAD EN SERVICIOS DE SALUD ha coordinado el proceso de construcción del
documento de ESTANDARIZACIÓN DE PROCESOS ASISTENCIALES.
Que la SUBSECRETARÍA
DE POLÍTICAS, REGULACIÓN Y FISCALIZACIÓN, COORDINADORA GENERAL DEL
PROGRAMA NACIONAL DE GARANTÍA DE CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA, Y LA
SECRETARÍA DE POLÍTICAS, REGULACIÓN Y RELACIONES SANITARIAS han tomado la
intervención de su competencia y avalan el documento y su incorporación al
PROGRAMA NACIONAL DE GARANTÍA DE CALIDAD DE LA ATENCIÓN MEDICA.
Que la DIRECCIÓN
GENERAL DE ASUNTOS JURÍDICOS ha tomado intervención de su competencia.
Que la presente
medida se adopta en uso de las atribuciones contenidas por la “Ley de
Ministerios T.O. 1992”, modificada por Ley N° 25.233.
Por ello:
EL MINISTRO DE SALUD
RESUELVE:
ARTÍCULO 1º.- Apruébase el documento de ESTANDARIZACIÓN DE PROCESOS
ASISTENCIALES que como Anexo forman parte integrante
de la presente
Resolución.
ARTÍCULO 2º.- Difúndase a través de la Coordinación General del
PROGRAMA NACIONAL DE GARANTÍA DE CALIDAD DE LA ATENCIÓN MÉDICA el citado
documento, a fin de asegurar el máximo conocimiento y aplicación del mismo
en el marco de dicho Programa Nacional referido en el presente artículo.
ARTICULO 3º.- Agradecer a la SECRETARÍA DE SALUD DEL GOBIERNO DE
LA CIUDAD AUTÓNOMA DE BUENOS AIRES, al CENTRO DE INVESTIGACIONES
EPIDEMIOLÓGICAS de la ACADEMIA NACIONAL DE MEDICINA y al INSTITUTO DE
EFECTIVIDAD CLÍNICA Y SANITARIA por la importante colaboración prestada a
este Ministerio en la confección del documento que figura en el anexo de
la presente Resolución.
ARTICULO 4º.- Comuníquese, publíquese, dése a la Dirección Nacional
de Registro Oficial y archívese.
RESOLUCIÓN MINISTERIAL Nº 1606
EXPEDIENTE N° 1-2002-8941/04-3
m.r.m.
ESTANDARIZACIÓN DE PROCESOS ASISTENCIALES
INDICE
II a
- Marco conceptual en la estandarización de
procesos
II b
- Evaluación de la calidad a través de procesos. asistenciales
II c
- Selección de problema o patologías para el desarrollo de GPC u otros
estándares de atención
II
d - Tipo de
documento
II c - Guías prácticas
clínica
II f -
Protocolos
II g -
Algoritmos
II h - Vías clínicas
II i -
Procedimientos
II j -
Norma
III - Elaboración e Implementación
III a - Elaboración de la
guía
III a 1 - Integración del equipo de
trabajo
III a 2 - Como organizar el
equipo
III a 3 - Características y organización del
equipo
III a 4 - Planificación de las
tareas
III a 5 - Análisis de la situación
actual
III a 6 - Análisis de la atención
vigente
III a 7 - Propuesta de
modificaciones
III b - Elaboración del
documento
III b 1 - Elaboración de la versión preliminar de la
guía
III b 2 - Reuniones de
consenso
III b 3 - Elaboración de la guía
definitiva
III b 4 - Criterios de AGREE para desarrollo de
guías
III c -
Implantación
III c 1 - Requisitos mínimos para la
implantación
III c 2 - Definición de
objetivos
III c 3 - Sistema de
incentivos
III c 4 -
Difusión
III c 5 - Desafíos para una educación adecuada en la Implementación de
guías
III c 6 - Inicio de las
actividades
III d -
Apéndice
IV
- Evaluación de calidad a través de las guías
IV
a - Principios básicos de la evaluación de
calidad
IV
b - Medidas de
desempeño
V
- Mejora de la calidad y liderazgo
V
a - Mejora de la
calidad
V
b - Abordaje en cuatros pasos a la mejora de la
calidad
V
c - El espectro de los abordajes a las mejoras de la
calidad
V d
- Mejoras de
desempeño
V
c - El rol del
liderazgo
ESTANDARIZACIÓN DE PROCESOS ASISTENCIALES
I -
INTRODUCCIÓN
La
estandarización de procesos asistenciales en los servicios de salud fue
implementada durante años a través de las clásicas normas de diagnóstico y
tratamiento. Sin embargo, el desarrollo de la Epidemiología Clínica, la
Medicina Basada en la Evidencia y la Investigación en Servicios de Salud
le otorgaron nuevas dimensiones.
Los puentes
que están surgiendo entre la investigación y la práctica asistencial y
entre ésta y la gestión son cada día más sólidos y tanto la actividad
asistencial como la Administración de Salud y la Salud Pública están
dejando de ser compartimentos estancos. La información fluye en todos los
sentidos generando una retroalimentación positiva entre todas estas
actividades.
La medición
sistemática de procesos y de resultados clínicos, así como las
repercusiones económicas que éstos generan, y las intervenciones en las
organizaciones para mejorarlos, surgen como nuevas áreas de desarrollo en
los servicios de salud. Éstos empiezan medir su efectividad en forma
colectiva, más allá de las experiencias individuales entre los pacientes y
los profesionales de la salud.
A la clásica
capacitación continua basada en la incorporación e nuevos conocimientos en
los profesionales, se le está incorporando la implementación de evidencias
científicas en la práctica. El aprendizaje no se agota en la mera
expresión documental de una guía clínica. Los datos emergentes de la
evaluación de la propia práctica a través de mediciones y los cambios que
deben introducirse para mejorarlos, también conforman el sustrato de una
nueva capacitación continua, más orientada a la efectividad clínica, a
mantener una ecología asistencial más adecuada, y aún a generar mecanismos
de recompensa profesional más apropiados.
En las
últimas décadas, la administración de salud intentó nutrirse de otras
industrias para mejorar sus dificultades de financiamiento, severamente
amenazadas por los costos crecientes. Aunque los resultados de estas
intervenciones produjeron en muchos casos efectos indeseables como
insatisfacción de los profesionales y de los propios pacientes, introdujo
-también a regañadientes- el sentido de eficiencia en la cultura
asistencial.
Sin embargo,
fueron los mismos profesionales, especialmente los de importantes centros
académicos, quienes comenzaron a promover las respuestas adecuadas, no
sólo conteniendo el gasto sino promoviendo además una atención más
efectiva. Hoy en día la calidad y la eficiencia dejaron de ser conceptos
prejuiciosamente antagónicos y tanto la efectividad clínica como el
cuidado de los recursos forman parte de la ética profesional.
A través de
los documentos que conforman esta serie se pretende orientar a los
lectores en diferentes aspectos inherentes a la estandarización de
procesos asistenciales. En primer lugar se intenta aclarar algunos
aspectos relacionados con la nomenclatura de la estandarización de
procesos. Las sutiles diferencias entre guías de práctica clínica,
protocolos y normas, por sólo nombrar algunas, no siempre quedan claras
cuando se las menciona y muchas veces estos términos suelen utilizarse
como sinónimos en forma inadecuada. También se ilustra acerca de como
implementar la estandarización en un servicio o una organización, cómo
medir el cumplimiento de los estándares y cómo introducir mejoras
continuas en los procesos.
Los
documentos están orientados no solamente a los hechos puramente técnicos
que implican estos desarrollos, sino que además también hacen referencia a
aspectos organizacionales que resultan críticos a la hora de
implementarlos. Estos aspectos no son considerados menores, dado que es
sabido que el proyecto mejor conformado desde el punto de vista técnico
puede fracasar si no se cuenta con el apoyo institucional y el liderazgo
adecuados.
Este aporte
sobre la estandarización de procesos asistenciales se presenta apenas
rozando aspectos de la Medicina Basada en la Evidencia o de la Revisión
Sistemática de la Literatura (de la cual existe abundante y buen material
en nuestro idioma). Más allá de que la metodología de instrumentación de
las evidencias científicas se ha consolidado, existen controversias acerca
de los estudios disponibles. Existen muchos estudios, cuyos resultados son
negativos, que pueden no llegar a publicarse y esto debe tenerse en cuenta
a la hora de efectuar recomendaciones. Sin embargo, aún con una cuota de
sano escepticismo, el camino de la estandarización, medición y mejoras
continuas merece ser recorrido, tanto para mejorar la calidad del cuidado
de los pacientes como para enriquecer con aportes genuinos la complejísima
gestión en salud.
Se pretende pues con este documento, brindar a todos los integrantes de
los equipos de salud de las instituciones públicas y privadas del país,
una introducción a los elementos básicos de la calidad asistencial, el
cual obviamente puede ser ahondado con la abundante bibliografía
específica existente.
Volver
II- MARCO CONCEPTUAL
II- a - Marco
conceptual en la estandarización de procesos
Se ha documentado
y demostrado claramente que personas con el mismo problema de salud a
menudo reciben diferentes evaluaciones o tratamientos. Estas diferencias
en el proceso de atención pueden conducir a diferencias en los resultados
clínicos y además variaciones en los costos.
La adopción de
estandarización de procesos supone la necesidad de gestionar un cambio
cultural, organizativo y profesional que permita estandarizar los
conocimientos de los profesionales, y la comprensión de los beneficios
aportados por el uso de estos estándares tales como:
- cambio de actitudes entre los
profesionales - interiorización de que las recomendaciones mejoran los
cuidados-.
- cambio de comportamiento- de modo
que la práctica clínica tenga en cuenta las recomendaciones-.
- cambio en los resultados clínicos
y en la salud de la población, mejorando la calidad de la atención, la
salud y la satisfacción del paciente.
Es importante
tener en cuenta que aunque estos conceptos resulten relativamente
sencillos de entender, generar estos cambios conlleva algunas dificultades
que vale la pena tener en cuenta.
La revisión de
algunos estudios previos demuestra que la falta de aceptación cultural de
estándares de atención en la comunidad médica es un problema recurrente y
que debe considerarse seriamente. Muchas veces percibidos como externos e
impuestos para reducir costos, no resulta fácil lograr que se identifiquen
como documentos que resumen la mejor evidencia disponible para abordar
problemas.
Por esto, debería
comprenderse que los documentos que definen estándares de atención no
constituyen un objetivo en sí mismo, sino que en realidad son herramientas
necesarias tanto en la disminución de la variabilidad innecesaria en los
procesos, así como de la evaluación y mejoras de la calidad asistencial.
En el marco de la garantía de calidad, la gestión en calidad asistencial
es una actividad directamente ligada a la práctica y este accionar
impacta directamente en los resultados en salud.

Como puede
observarse en el esquema esta actividad va mucho más allá de la
documentación de estándares para la atención. Su finalidad es producir
cambios positivos en las conductas y recursos utilizados que lleven a
obtener mejores resultados
II- b Evaluación de calidad a través de la
estandarización de procesos asistenciales
Habitualmente, se
ha prestado más atención a los progresos médicos en lo concerniente a
nuevos métodos de diagnóstico y tratamiento, que a la información
sistemática de cómo se brinda la atención tanto en pacientes individuales
como en poblaciones.
Las variaciones
que se observan en el proceso de atención llevan a diferencias en los
resultados en términos de salud como enfermedad, discapacidad o muerte y,
también a diferencias en los costos –aún sin producir necesariamente
cambios en la salud.
Por lo tanto, es
necesario generar un marco de referencia o un modelo para entender la
salud en términos de mediciones. Uno de los objetivos principales de la
atención en salud es conseguir buenos resultados para los pacientes, tan
cercanos a lo óptimo como sea posible. La estandarización de procesos
asistenciales, por ejemplo las guías de práctica clínica (GPC),
constituyen un primer paso para ello.
II- c- Selección de
problemas o patologías para el desarrollo de GPC u otros estándares de
atención
Más allá de las preferencias o intereses individuales existen algunos
criterios para seleccionar una patología o un problema.
En el caso de que exista una población cubierta, los problemas de salud
identificados en ella como más importantes constituyen el marco de
orientación y apoyo en la decisión. En caso de no disponer de una
selección previa de problemas, se deberán definir una serie de criterios
que, valorados en forma conjunta, permitan seleccionar la patología.
En relación a los criterios para la selección de la patología, en general
se toman en cuenta las siguientes variables
-
Mayor prevalencia, es decir, aquellas que afectan a mayor cantidad de
personas
-
Mayor trascendencia para la comunidad por el grado de sufrimiento que
generan o por el consenso social sobre su gravedad
-
Mayor demanda de servicios
-
Mayor variabilidad en la práctica clínica y susceptibles de mejora por
normas o pautas de actuación
-
Historia natural de la enfermedad conocida y gestión factible en el
entorno específico
II- d- Tipos de
documentos
La estandarización de procesos asistenciales puede ser documentada a
través de diferentes ponderaciones, adquirir diferentes formatos y
adecuarse al alcance que tenga en su implementación.
En el contexto actual, es altamente probable que los diferentes documentos
disponibles sean denominados de diferentes formas, guías, protocolos,
algoritmos. Estas denominaciones no necesariamente responden formalmente
al tipo de documento generado y es posible que carezcan del rigor
metodológico adecuado.
Es importante destacar que cualquiera sea el formato que se adopte para la
documentación de la estandarización de conductas asistenciales, los
contenidos deben estar sustentados en las mejores evidencias científicas
disponibles, adaptadas al contexto local.
A continuación se definen y describen los formatos principales en los que
este tipo de documentos pueden presentarse.
II- e- Guías de
Práctica Clínica
Las Guías de Práctica Clínica (GPC) son enunciados
sistemáticamente desarrollados para asistir al profesional y al paciente
acerca de las decisiones de la atención médica apropiada para
circunstancias clínicas específicas (definición adoptada por el Institute
of Medicine, EEUU –Field y Lohr).
Las GPC contienen todas las actividades que se deben realizar sobre
pacientes con determinadas patologías, en sus aspectos de promoción,
prevención, diagnóstico, tratamiento, rehabilitación y cuidados crónicos,
incidiendo en el nivel asistencial en que la actividad es más eficiente (Lohr
y cols., 1998). Conllevan, asimismo, un sistema de evaluación del
proceso y de los resultados, así como del grado de su utilización
Engloban, por tanto, desde las actividades puramente clínicas hasta las
de promoción de la salud y prevención de la enfermedad, junto con los
aspectos evaluativos. Las guías son recomendaciones y carecen, por tanto,
del carácter de obligatoriedad de otros elementos normativos
Permiten que los pacientes dispongan del máximo de conocimientos sobre su
enfermedad y sobre las actividades convenientes para la mejora de su
estado de salud, a la hora de mostrar sus preferencias (Cabana y cols.,
1999; Sackett y cols., 2000)
Las guías tienen por objeto ocuparse de problemas concretos de salud; y
pueden referirse a diagnósticos clínicos específicos, a grandes síndromes
o a condiciones clínicas generales. La hipótesis subyacente a las GPC es
considerar que una actuación adecuada en el momento oportuno de cada
fase de la historia natural de la enfermedad. Supone evitar el inicio de
muchas patologías, producir una mejora en su pronóstico y en la calidad
de vida de los pacientes, reducir las complicaciones y provocar una
disminución de los costos asociados en las fases más avanzadas
II- f- Protocolos
Los protocolos clínicos de actuación contienen la secuencia de
actividades que se deben desarrollar sobre grupos de pacientes con
patologías determinadas en un segmento limitado o acotado del
dispositivo asistencial.
Los protocolos
definen el manejo del cuidado de los pacientes para situaciones o
condiciones específicas. Por ejemplo, los protocolos pueden ser escritos
para el cuidado de los pacientes (sondados con sonda nasogástrica o
vesical). El protocolo describiría como cuidar del paciente con un tubo
colocado, y el procedimiento detallará como insertar o colocar la
sonda. Estos estándares podrían determinar cuán a menudo evaluar al
paciente, cómo evaluarlo y qué tipo de tratamientos son necesarios.
Los protocolos también pueden estar escritos para categorías de pacientes,
por ejemplo cuidados en maternidad. Los protocolos describirían atención
prenatal, atención postparto, así como atención de emergencia tales como
eclampsia o parto prematuro (los algoritmos también son una forma
alternativa de presentación en estos casos).
ALGUNAS DIFERENCIAS OBSERVABLES ENTRE GUÍAS Y PROTOCOLOS
|
GUIAS
|
PROTOCOLOS
|
| -
Ámbito más general |
-
Ámbito más específico-local |
| -
Carácter prescriptito |
-
Carácter normativo |
| -
Flexibilidad clínica |
-
Rigidez de aplicación |
| -
Basados en la síntesis del conocimiento |
-
No necesariamente basados en una síntesis sistemática del
conocimiento. Mejor si se basan en guías previas |
| -
Metodología sistemática |
-
Grupos de expertos |
| -
Atributos u objetivos definidos |
-
Indefinición en la elaboración |
| -
Consenso a posteriori |
-
Consenso a priori |
| -
Multidisciplinariedad en la elaboración |
-
Puede o no existir un equipo multidisciplinario |
II -g- Algoritmos
Los algoritmos se escriben en el formato de diagrama de flujo o árbol de
decisiones. Este formato provee una rápida referencia visual para
responder a una situación. Por ejemplo, los algoritmos son efectivos en
departamentos de emergencia y unidades de cuidados críticos. Cuando el
personal se enfrenta con una emergencia, como un paciente con una
hemorragia, puede tratar al paciente rápidamente siguiendo un algoritmo.
Si bien es cierto que los algoritmos son útiles en unidades en los que se
debe tomar decisiones rápidamente, también resultan muy prácticos en todo
tipo de servicios por su formato esquemático y sintético. Permiten obtener
una visión rápida del problema y sus posibles alternativas de acción.
A manera de
ejemplo se muestra el siguiente, relacionado con el manejo de contactos en
TBC.
Algoritmo de decisión para contactos de TBC infecciosa

Tomado de R. M 899/01. Soc. Arg. de Medicina Familiar, urbana y rural.
Asoc. Argentina de Medicina Familiar. Centro de Investigación y docencia
en epidemiología y Salud (CIDES). Asociación Médica Argentina. Guías de
Orientación para el de Diagnóstico y Tratamiento de los motivos
prevalentes de consulta en APS.
II- h- Vías
clínicas (Clinical Pathways)
Las vías clínicas proveen los detalles del cuidado diario para un
diagnóstico específico. La diferencia exclusiva de las vías clínicas es
que brindan un plan de atención estandardizado día a día. Estos planes son
a menudo interdisciplinarios, de tal forma que el cuidado o tratamiento
llevado a cabo por profesionales del equipo de salud están todos en el
mismo formulario. La ventaja de este formato es que la evolución del
paciente está monitoreada diariamente de acuerdo a las intervenciones
planificadas y resultados esperados. Cuando el paciente no evoluciona de
acuerdo al plan, se debe hacer una evaluación inmediatamente y la
“variación” revisada. El paciente puede no estar evolucionando debido a
problemas en el sistema; por ejemplo : medicación no suministrada. O puede
ocurrir como consecuencia de un problema como intolerancia a la medicación
Independientemente de la causa, los prestadores salud pueden intervenir. y
efectuar las correcciones debidas
La forma de
presentación más común que adoptan las vías clínicas es la de una matriz
temporal, En el eje de las abscisas se coloca el tiempo en divisiones por
días o incluso horas y la ubicación del enfermo, En el eje de las
ordenadas se distribuyen todas las acciones e intervenciones
cuidadosamente distribuidas (evaluaciones y asistencias, determinaciones
de laboratorio, tratamientos médicos y cuidados de enfermería, medicación,
actividad, fisioterapia, dieta, información y apoyo al enfermo o
familiares, y criterios de ingreso o de alta.
- Formato tipo para
desarrollo de vías clínicas
Nombre de la vía
clínica:
Estancia promedio
calculada:
|
|
Preadmisión |
Día
1 |
Día
2 |
Día3 |
|
Evaluación Clínica (e interconsultas) |
|
|
|
|
|
Procedimientos médicos (invasivos) |
|
|
|
|
|
Procedimientos enfermería y auxiliares |
|
|
|
|
|
Medicamentos |
|
|
|
|
|
Tests diagnósticos |
|
|
|
|
|
Actividad física |
|
|
|
|
|
Alimentación |
|
|
|
|
|
Educación del paciente |
|
|
|
|
|
Plan de alta |
|
|
|
|
|
Resultados esperados |
|
|
|
|
|
Variaciones |
|
|
|
|
Hoja de
variaciones de la vía clínica
H.C.:
Nombre:
Diagnóstico:
Vía clínica:
|
Día |
Evento crítico |
Variación y motivo |
Conducta seguida |
Revisor |
|
Día uno |
|
|
|
|
|
Día dos |
|
|
|
|
|
Día tres |
|
|
|
|
|
Día cuatro |
|
|
|
|
Tomado de:
Moyano H. Importancia de las vías clínicas en la gestión de la calidad y
de los costos hospitalarios. Revista Gestión en salud. Mayo 2003. Año 2;
Num 5: pp6-11.
II- i- Procedimientos
Los procedimientos
son instrucciones paso a paso acerca de cómo desarrollar una habilidad
técnica. Este formato a menudo incluye el uso de equipamiento, medicación
o tratamiento. Ejemplos de procedimientos podrían ser cómo administrar
sangre, colocar sondas (nasogástrica, vesical), administrar medicación
(oral, rectal, endovenosa), etc.
II -j- Norma
La Real Academia Española en su diccionario define como norma, según su
segunda acepción, de la siguiente forma “regla que se debe seguir o a que
se deben ajustar las conductas, tareas, actividades, etc.” Desde el campo
del derecho cuando se hable de una norma, estamos hablando de un
instrumento que regula y existe obligación en su cumplimiento.
En el Sector Salud las llamadas “normas de atención” constituyen un
antiguo atributo de los Servicios de Salud. Las mismas se han gestado
fundamentalmente a través de consenso de expertos y revisión bibliográfica
y no necesariamente valorando adecuadamente el nivel de evidencia
científica de los antecedentes. Habitualmente se suele expresar que las
mismas son indicativas y no de cumplimiento obligatorio. Pero la creciente
vinculación de lo legal en el sector salud, determina la necesidad de
diferenciar claramente lo que es de cumplimiento obligatorio de aquello
que no lo es. A raíz de este dilema es que dentro del proceso de
normatización de los Servicios de Salud cobra relevancia el concepto de
guía, que constituye una orientación y no una exigencia como la norma
para el Derecho.
Referencias
- Agency for Health Care Policy
and Research. Using clinical practice guidelines to evaluate quality of
care. Vol 1. Issues. Rockville, MD: US Department of Health and Human
Services, Public Health Services, 1995. (AHCPR publication No 95-0045.)
- Lohr KN, Field MJ. A
provisional instrument for assessing clinical practice guidelines. In:
Field MJ, Lohr KN (eds). Guidelines for clinical practice. From
development to use. Washington D.C. National Academy Press, 1992.
- Cabana MD, Rand CS, Powe NR y
cols.Why don’t physicians follow clinical practice guidelines? A
frameword for improvement. JAMA 1999; 282:1458-1465.
- Sackett DL, Straus SE,
Richardson WS, Rosenberg W, Haynes RB. Evidence-Based Medicine. How to
practice and teach EBM. 2ª ed. Londres: Churchill Livingstone, 2000.
- Encarna Grifell Martín, Joan
Miquel Carbonell Riera y Felipe Infiesta García. Desarrollo e
implantación de Guías De Práctica Clínica. Serie de Documentos
Técnicos de CHC Consultoria I Gestió Nº 1. Mejorando la gestión
clínica. Desarrollo e implantación de guías de práctica clínica.
Barcelona, febrero de 2002.
- Lohr KN, Eleazer K, Mauskopf J.
Health policy issues and applications for evidence-based medicine and
clinical practice guidelines. Health Policy 1998; 46: 1-19.
- Taxonomy of health system
standards 2001, Other USAID Supported Study. University Research Corp. (URC)
Center for Human Services; Joint Commission Resources ·
- Larizgoitia I. Guías de Práctica
Clínica. Evaluación Sobre Tecnologías en Salud Para Países del MERCOSUR.
OPS. Marzo 2001.
-
Resolución Ministerial 899/01. Ministerio de Salud de la
Nación. Soc. Arg. de Medicina Familiar, urbana y rural. Asoc. Argentina
de Medicina Familiar. Centro de Investigación y docencia en
epidemiología y Salud (CIDES). Asociación Médica Argentina. Guías de
Orientación para el de Diagnóstico y Tratamiento de los motivos
prevalentes de consulta en APS.
-
Moyano H. Importancia de las vías clínicas en la gestión
de la calidad y de los costos hospitalarios. Revista Gestión en salud.
Mayo 2003. Año 2; Num 5: pp6-11.
- Real Academia Española.
(1992). Diccionario de la Lengua española XXI. Espasa Calpe. Madrid.
-
Williams G. La normatización para mejorar la
calidad en los servicios de salud. Calidad en sistemas y servicios de
salud. Programa de Educación a Distancia. Medicina y Sociedad. Instituto
Universitario CEMIC. Fundación Donabedian. 2001
Volver
III -a Elaboración de la guía
Las etapas que se deben
sortear para poder implementar exitosamente una GPC son diversas, incluyen
varias acciones en diferentes terrenos e involucran a un número de
personas que puede ser insospechado.
En el siguiente esquema se puede
observar en forma rápida las diferentes tareas que idealmente deberían
encararse para la puesta en marcha de una GPC
Como puede
observarse en este esquema la tarea resulta compleja y antes de decidirse
a llevar a cabo una actividad de este tipo, deberían revisarse cada una de
las etapas que deben sortearse y analizar su factibilidad.
III-a-1- Integración del equipo de trabajo
En la medida que la participación de las autoridades sea activa y visible,
es mucho más probable que la convocatoria sea exitosa. Esta debe incluir
tanto al cuerpo técnico como a las autoridades y la adhesión de los
participantes al equipo de trabajo debería ser preferentemente voluntaria.
El equipo de trabajo debería estar constituido por representantes de cada
uno de los grupos profesionales relacionados con las actividades o
especialidades que involucra la patología o problema que se decida
estandarizar. Todos pueden realizar aportes muy significativos para
asegurar la factibilidad de los procesos. Si solamente se discuten
aspectos técnicos o de las evidencias científicas la adaptación puede
resultar dificultosa o impracticable en algunos aspectos.
El perfil de los miembros del equipo debe contemplar a profesionales que
están en contacto habitualmente con pacientes que presentan esa patología
o problema y, en lo posible, con reconocimiento de sus pares en el ámbito
de su actividad.
En algunas circunstancias los miembros del grupo de desarrollo pueden
tener conflictos de intereses de diversa índole. En estos casos esto
debería resolverse previamente de forma tal de asegurar la objetividad del
proceso de elaboración posterior.
En algunos casos puede requerirse la presencia de expertos o
profesionales que no estén en contacto directo con al equipo, pero que
pueden ser claves en la implantación de la guía. Ejemplos de este tipo de
expertos serían el oftalmólogo, el dietista o el psicólogo en una guía de
atención para diabetes.
Una vez que se constituye el equipo, deberán considerarse aquellos
requerimientos de capacitación en diversos temas relacionados con el
diseño de las guías. Para el desarrollo de la guía se requieren algunas
habilidades que tienen relación con diferentes áreas del conocimiento
tales como:
-
Búsqueda bibliográfica y recuperación de documentos
-
Epidemiología
-
Bioestadística
-
Investigación en servicios de salud
-
Conocimiento del manejo asistencial del problema
-
Manejo de procesos en grupo
-
Escritura y edición.
Es posible que sea necesario incorporar o reforzar conocimientos en estos
temas y el desarrollo de una guía es una buena oportunidad para hacerlo a
través de un caso concreto y no exclusivamente desde la teoría, como
muchas veces suele ocurrir.
III-a-2- Cómo organizar el equipo
Es necesario designar un responsable, director o coordinador del equipo,
preferentemente un profesional relevante de la organización. Deberá
contar con capacidad técnica y científica en la patología sobre la que se
desarrollará la GPC y con aptitudes para liderar el grupo. Si quien está
dispuesto a coordinar el grupo, por alguna cusa, no fuera una figura
relevante, deberá contar con el apoyo explícito de otra figura de peso
institucional.
Es importante que el responsable sea respetado por sus pares, dado que
será el encargado de conducir las reuniones y llevar a cabo el seguimiento
y control de los avances. Sin un adecuado seguimiento y acatamiento de los
cronogramas, el proyecto puede diluirse en las urgencias de las
actividades diarias.
Asimismo, es necesario que alguien se responsabilice de documentar todo
el proceso de elaboración, junto a un grupo encargado de la edición del
documento. En este deben participar el director del equipo. Este grupo
deberá encargarse de redactar los documentos de base para la discusión por
parte de todo el equipo, así como la guía definitiva.
En algunos casos, resulta útil designar una persona que se encargue de
plasmar lo estipulado en la agenda, contactando a los participantes y
convocando a las reuniones.
III-a-3- Características y Organización del Equipo
-
Multidisciplinario en todos los niveles y orientado a la patología
-
Reconocimiento científico y personal en los integrantes
-
Convocatoria y apoyo de autoridades reconocidas
- Contar
con un referente experto en el problema
-
Director del equipo con capacidad técnica y científica en la patología
-
Responsable de documentar claramente el proceso de elaboración
- Grupo
encargado de la edición del documento
-
Responsable de la agenda y citación a los participantes
III- a-4- Planificación de las tareas
El profesional responsable de la coordinación de los procesos de
elaboración de GPC deberá reunir al equipo e informarles del trabajo a
realizar, cómo se prevé que lo lleven a cabo y los plazos estipulados para
las tareas. Esto incluye las etapas principales y el cronograma contenidos
en el plan de acción. Es importante que se diseñe un diagrama con las
tareas, responsables y tiempos esperados (p. Ej un diagrama de Gantt) y
que se respeten al máximo estos plazos.
Los gráficos de
Gantt proporcionan una guía gráfica para realizar una serie de
actividades, ya que muestra la fecha de inicio, duración y superposición
de las actividades.
|
ESQUEMA BÁSICO DE
DIAGRAMA DE GANTT |
|
|
01-abr |
15-abr |
01-may |
15-may |
01-jun |
15-jun |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tarea A |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tarea B |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tarea C |
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Tarea D |
|
|
|
|
|
|
Los gráficos de
Gantt son muy útiles en las etapas de planificación, para marcar el inicio
esperado de cada actividad y para trazar los vínculos cronológicos entre
las actividades. Los gráficos de Gantt también sirven para hacer un
seguimiento del avance de las actividades y reprogramar estas actividades
si el avance se ha retrasado.
Cómo usarlo
Paso 1.
Indicar todas las
actividades que se deben realizar para implementar una solución.
Paso 2.
Determinar cuándo
debe comenzar cada actividad y enumerarla en orden cronológico.
Paso 3.
Trazar el esquema
para el gráfico de Gantt indicando las fechas de implementación a lo largo
de la parte superior de una hoja de p |