| Un paso crítico para una obturación de conductos
satisfactoria, es el secado de la cámara pulpar y los conductos
radiculares conformados.
El secado del interior de la luz del conducto tiene como fin
eliminar el líquido que se ha utilizado como irrigación. Como es
sabido un líquido no es compresible, el espacio que un líquido
ocupa en los conductos accesorios y delta apical no puede ser
ocupado por el cemento sellador.(1,2)
La eliminación del liquido que se ha usado para irrigar el
conducto debe ser eliminado en dos etapas:
- Eliminar el líquido de la cámara pulpar. Esto se lleva a
cavo con torundas estériles empacadas suavemente en la
cámara pulpar y se continua con aire a presión para que se
evapore en su totalidad. El extremo de la jeringa triple no
debe colocarse encima del conducto de entrada, por el riesgo
de producir un efisema.
- El secado del conducto radicular se lleva a cabo con
puntas de papel absorbentes estériles de la siguiente
manera. Se elije una punta de papel del diámetro del último
instrumento utilizado para ensanchar el conducto en este
caso un Nº 35 (ver imagen derecha 1), se lo introduce
hasta el fondo del conducto y se los deja un minuto. Se
continua con un número inferior en este caso el Nº 30 y así
sucesivamente hasta llegar al Nº 20 que seca la totalidad
del conducto. (Ver imagen derecha 2)
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