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Introducción:
El blanqueamiento
dental,
es un procedimiento común en odontología general,
pero muy especialmente en el campo de
la odontología cosmética. Los
dientes deciduos de un niño
son generalmente más
blancos que los dientes de un adulto.
Cuando una persona envejece,
los dientes adultos a menudo
se vuelven más amarillos debido a los
cambios en la estructura
mineral del diente, ya que la
dentina secundaria es de un color mas oscuro. Los
dientes también pueden mancharse
por pigmentos bacterianos,
la comida y el tabaco.
Ciertos medicamentos antibióticos
como la tetraciclina,
también puede causar manchas en los
dientes o una reducción en el
brillo del esmalte. El blanqueamiento dental no es una
práctica moderna. Los antiguos
romanos, por ejemplo, utilizaban la orina como un producto
para blanquear los dientes.
Según la FDA,
la limpieza cosmética restaura el color
natural del diente y el blanqueamiento lo hace más allá
del color natural. Hay
muchos métodos para blanquear los
dientes, como el cepillado con pastas con agentes oxidantes, geles blanqueadores, el blanqueamiento con
luz halógena, láser y el
blanqueo con productos naturales.
Tradicionalmente, los blanqueadores que se utilizan en
el hogar son pasta para el cepillado o cubetas autoajustables
con químicos blanqueadoras de acción tópica. El
peróxido de carbamida tiene
aproximadamente un tercio de la fuerza de
peróxido de hidrógeno.
Esto significa que una
solución al 15 por ciento
de peróxido de carbamida
es el equivalente aproximado de
una solución
al cinco por ciento de peróxido de
hidrógeno. En los
kits de venta libre
para blanquear suelen utilizarse el peróxido de carbamida a una
concentración, equivalente de 0,1 a 0,3% de peróxido de hidrógeno.
Los efectos de la decoloración
pueden durar varios meses, pero
puede variar dependiendo del
estilo de vida del paciente.
Los factores que disminuyen el
blanqueamiento incluyen el tabaquismo
y la ingesta de líquidos de colores
oscuros como el mate, café,
té y vino tinto.
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tinción interna
de la dentina por hemorragias intra-pulpares
(traumatismos o biopulpectomias deficientes) puede decolorar los
dientes de adentro hacia afuera.
El blanqueamiento interno puede
solucionar este problema. Ver imagen derecha
Los ensayos clínicos han demostrado
que la luz halógena es la mejor fuente
para la producción de un resultado
óptimo del tratamiento. La fuente ideal de
luz
debe ser de alta intensidad
para excitar las moléculas de
peróxido sin sobrecalentar
la pulpa del diente.
Las luces son
típicamente dentro del espectro del azul,
en esta longitud de onda es más eficaz
para iniciar la reacción de
peróxido de hidrógeno.
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Un tratamiento generalmente implica
el aislamiento de los tejidos blandos
con una barrera flexible de resina
fotopolimerizable, la
aplicación debe hacerla un profesional entrenado en el uso del gel
blanqueador en el rango de 16 a 35% de peróxido de carbamida
con una exposición a la luz de
6 - 15
minutos máximo; para evitar la deshidratación del esmalte.
Durante muchos
años
Clinical Research Associates (CRA)
ha estudiado el efecto de la luz
y el calor en el
blanqueo de los dientes. El último de
sus estudios fue publicado en
marzo de 2003 en la CRA
Newsletter, en el que informó sobre
las características de varios kits de
blanqueamiento que
utilizan luz. La siguiente
cita incluye parte de las
conclusiones de la CRA en el boletín de noticias: "El
uso de luces de acuerdo a las
instrucciones del fabricante
no mejora el blanqueamiento
para cualquier sistema de prueba."
Los sistema probados fueron:
LaserSmile, LumaArch,
Niveous, Opalescence Xtra
Boost, PolaOffice, Rembrandt
y Zoom.
Pruebas sobre
BriteSmile todavía no se han
completado. En estos estudios,
no aumenta la decoloración
durante el uso de
productos químicos para el blanqueo.
La pequeña diferencia en
el color del diente observado
como resultado de blanqueo con
luces y peróxido de hidrógeno,
frente al blanqueo con
peróxido de hidrógeno solo,
parece ser temporal y
causada por la deshidratación que
produce la luz al calentar los dientes.
La luz
podría aumentar la capacidad
para blanquear unos pocos puntos
porcentuales, pero en realidad ni siquiera es
suficiente para darse cuenta.
Después de unos días o semanas,
no parece haber ninguna diferencia
significativa entre los dientes blanqueados con
luz intensa y los blanqueados sin
luz. Las luces utilizadas
para blanqueamiento en el consultorio
parecen ser sobre todo un
factor psicológico para el paciente.
(efecto placebo)
Los sistemas de luz ultravioletas para el
blanqueamiento fueron descartados por ser altamente nocivos
para la piel, mucosas y ojos.
En la actualidad el blanqueamiento dental es un sistema útil
para ciertos casos clínicos, dónde un "diagnóstico
acertado" es sinónimo de éxito en la consulta dental.
Pero la falta de conocimiento y entrenamiento en dicha
técnica, generará fracasos clínicos, con
consecuencias desfavorables para el paciente y profesional. |